Tepic, Nayarit (RRC): En un estado donde la política ha sido dominada por alianzas cambiantes y el ascenso de Morena, Movimiento Ciudadano (MC) enfrenta uno de sus momentos más críticos. Lo que alguna vez se presentó como una alternativa fresca y ciudadana, libre de los vicios del viejo régimen, hoy parece diluirse en irrelevancia. Con la pérdida de sus diputaciones locales en 2024, encuestas desfavorables rumbo al 2027 y acusaciones internas de corrupción y extorsión, el partido naranja vive un declive acelerado en Nayarit.
Movimiento Ciudadano irrumpió en la escena política nayarita con promesas de renovación. En las elecciones de 2021, aunque no logró la gubernatura –que quedó en manos de Miguel Ángel Navarro Quintero, de Morena–, el partido naranja consiguió posiciones clave, incluyendo diputaciones locales y municipales. Su discurso antiestablishment resonó en sectores urbanos y jóvenes, posicionándolo como una opción viable contra el dominio de Morena y los partidos tradicionales como PRI y PAN.
Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en las elecciones federales y locales de 2024. MC, que había ganado tres diputaciones plurinominales en Nayarit, vio cómo la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) las declaró improcedentes. Esta decisión dejó al partido sin representación en el Congreso local, un golpe que analistas atribuyen a irregularidades en la asignación de escaños y a la falta de coaliciones sólidas. Expertos como Max Ortega, en su ensayo sobre MC como partido minoritario, destacan que la estructura territorial débil y la baja afiliación (apenas 384,005 militantes a nivel nacional en 2023) han limitado su capacidad para consolidarse en estados como Nayarit.
Las proyecciones para la elección gubernamental de 2027 pintan un escenario sombrío para MC. Según una encuesta de Rubrum en enero de 2026, Morena lidera con el 38% de las preferencias, seguido por PAN con 8%, PRI con cifras similares y el Partido Verde. MC apenas figura en los sondeos, reflejando una pérdida de momentum. Otro sondeo de Polls MX indica que, aunque MC ha acortado distancias con Morena en algunos aspectos, el partido guinda mantiene una ventaja abrumadora del 56% en preferencias electorales generales en Nayarit.
Luisa María Alcalde, presidenta nacional de Morena, ha enfatizado en conferencias desde Tepic que su partido no solo lidera las encuestas, sino que planea definir candidaturas mediante métodos democráticos como encuestas internas. Esto contrasta con la percepción de MC como un partido elitista y alejado del progresismo, más alineado con políticas neoliberales, según críticos como Ortega.
El declive no solo se mide en votos, sino en crisis internas. En redes sociales, exmiembros y observadores han denunciado que MC en Nayarit se ha visto atrapado «entre el narco y la extorsión», consumiéndose en un proceso de autodestrucción. Sofía Yunes, una exintegrante, renunció públicamente citando «lacras» dentro del partido, incluyendo dirigentes que supuestamente trabajan para Morena y un excandidato a gobernador con nexos cuestionables.
Además, posts en X señalan que MC podría desaparecer en 2027 si no forma alianzas viables, ya que partidos como PAN han rechazado coaliciones con «corruptos». Estos señalamientos se suman a un contexto estatal marcado por violencia, como los enfrentamientos entre carteles en agosto de 2025, que indirectamente afectan la percepción de estabilidad política y la capacidad de MC para posicionarse como alternativa segura.
Históricamente, el declive de MC en Nayarit se enmarca en un patrón nacional. Como señala Viri Ríos en un análisis de 2024, la oposición selló su derrota al marginar a MC en coaliciones clave en 2023, dejando al partido naranja aislado y vulnerable.
Analistas coinciden en que MC necesita una renovación urgente para sobrevivir. Su cercanía a élites empresariales en estados como Jalisco y Nuevo León no ha traducido en arraigo local en Nayarit, donde Morena ha capitalizado el descontento social y económico. Con la economía estatal aún resentida por la pandemia y crisis como los cortes de luz de la CFE en 2020 –que MC criticó sin mayor impacto–, el partido enfrenta el riesgo de convertirse en un actor marginal.
En un estado como Nayarit, donde la alternancia ha sido síntoma de democratización según estudios académicos, el declive de MC podría abrir espacio a nuevos jugadores, pero también consolidar el dominio de Morena. Para el partido naranja, el camino al 2027 parece cuesta arriba: sin diputados, con bajos índices de aprobación y envuelto en controversias, su futuro depende de una reinvención que, por ahora, parece lejana.
